Cuánto me gustarÃa que hubiera una disquerÃa en mi barrio como la de la pelÃcula “High Fidelity”.
Más si ella la atendiera un churrasco como John Cusack y uno pudiera ir y hacer tertulia una tardecita cualquiera, tomando una cerveza fria y escuchando buena música.
Me gustarÃa que mi disco lo vendieran en lugares asà y que el dueño de la disquerÃa se lo recomendara a alguien que no me conoce y por ejemplo va a comprar un disco, que se yo…Norah Jones?
“Te gusta Nora Jones?…Y conocés a la Canoura?VenÃ, escuchá un poco a ver qué te parece…”
Pero resulta que estamos en el siglo XXI y en el caso que no se lo bajen de la mula, lo compran por E-bay como Pato.
Claro está que por suerte, eso que no pasa con las disquerÃas pequeñas que desaparecieron o casi(me contó Iaies que en Buenos Aires tienen “Mintons” y que se parece bastante a mi idea de disquerÃa de barrio, inclusive él le dedicó una preciosÃsima canción que se llama “Tardecitas de Mintons”), pasa con los amigos que recomiendan a los amigos.
“-Boh, viste que la Canoura sacó disco nuevo?
- Si? Otro de boleros?
- No nene, este lo grabó en vivo con Seba y Jorge.
- Pah, que dos esos!
- Si…no? Se divierten de lo lindo esos dos…
- Temas de ella?
- No sé, creo que alguno si…y tangos…
- Tangos???? Piró!!!
- Esta hace rato que piró……”
Una disquerÃa como la librerÃa de Meg Ryan en “You’ve got mail”…
Donde uno pudiera ir a comprar un disco, y sintiera realmente que se está llevando una parte importante de un artista.
Está decidido!
Cuando cumpla los 70, vuelvo a fumar, me dejo el pelo largo y con canas y le digo a Mariana que pongamos una disquerÃa. Eso si, los discos los va a tener que seleccionar el marido…No creo que haya otra alternativa.
Cómo me gusta caminar por Barcelona!
Deben haber muchas ciudades en el mundo caminables, la mia es Barcelona.
Vayas a donde vayas siempre hay una sorpresa.
Es imposible pasar dos veces por el mismo lugar y reconocerlo…
Es que parecerÃa que la ciudad te tendiera una trampa cambiando algunos detalles (el músico callejero, el color del dÃa, un puesto nuevo de flores) para confundirte y hacerte recorrerla una vez más como si fuera la primera.
En este viaje tuve mucha suerte porque Nocetti es un gran caminador como yo y no se cansa nunca!
Al otro dÃa de la actuación en LLavaneres nos fuimos a Barcelona a pasear con Bernardo.
Domingo de la Mercé.
Barcelona vestida de fiesta, con varios escenarios al aire libre, miles de turistas y una ciudad y su cultura volcados a la calle.
Después de caminar horas que a mi no me hicieron ni mella y a Erlich le recordaron su vida sedentaria(je!) empezamos a buscar un lugar donde comer.
Ninguno nos venÃa bien.
“Mucha gente”
“Poca gente, seguro es un asco”
“Muy turÃstico”
“Justo acá que hay olor a meada?”
En fin, barrio gótico de arriba a abajo, hasta que pasamos por una fonda, de esas antiguas, miramos para adentro y vimos unos jamones colgados de pelÃcula porno…
“Acá!” fue a dúo.
Entramos buscando un lugar donde sentarnos, tomar una cerveza fria y comer una tortillita de papas que nos diera fuerzas para seguir pateando y tal vez ver algún espectáculo musical.
Cuando voy entrando veo parada al lado del mostrador una rubia, flaca, muy poco catalana, que desentonaba por lo luminosa con esa fonda penumbrosa y familiar.
A medida que camino hacia el fondo le veo la cara que va mudando de sorpresa a asombro y de ahà a una enorme sonrisa.
Pienso “qué lo tiró, como cuidan a los turistas en la fiesta de la Mercé!”
Se me acerca y cuando vamos a pedir una mesa me dice…
“Perdoná, cuál es tu nombre?”
Dudo un instante… Si le digo “Mercedes”, no nos regalarán algo????
No puedo…soy de terror y seguro se darÃa cuenta cuando leyera mi documento…
Le digo “Laura”, con más resignación que sinceridad…
Ahà la sonrisa de la flaca rubia le da vuelta la cabeza y me dice, en un oriental inconfundible…
“Vos sos Laura Canoura???”
Plop!!!(acá deberÃa ir un dibujito de Condorito pero no pude arreglar con la editorial).
No es que yo sea tan famosa!Es que Barcelona está llena de uruguayos laburando!
La cosa es que Paco, dueño del lugar, un andalúz de camisa abierta y mano ligera fue marinero y conoció el Rio de la Plata, y como Sabina se enamoró del lugar, por lotanto a la hora de seleccionar personal, solamente acepta uruguayos o argentinos.
La tortillita con cerveza se convirtió rapidamente en una mesa repleta de las delicias más increÃbles de la cocina Española y que seguramente Bernardo podrá detallar en un coment mucho mejor que yo.
Ante nuestro asombro y protesta con cumplidos, Paco dijo
“Vamos, que la tortilla te la doy y te la llevas si quieres!”
Gracias Paco por la gentileza, gracias Vivi, gracias Ceci, quedaron preciosos en la foto.
(Escribo este post ya desde mi casa mientras escucho la maravilla de disco de Horacio Fumero “Desde Barcelona”)
Esta la sacó Silvana. Es en Llavaneres que ya les conté se dice Llavaneras. Todos estabamos felices, tomando medio y medio. Me la mandó Ani ayer, porque dice que es su foto preferida y a mi me encanta, verdaderamente. Estamos los tres muy felices.Ani, Bernardo y yo. No todos los dÃas uno se encuentra con gente querida y hay que aprovecharlo siempre. A esa altura de la noche, Ani ya le habÃa cantado las cuarenta a Erlich y Bernardo, que es todo un caballero, se lo habÃa bancado como un señorito.