No conozco personalmente a Dani Umpi, aunque mi amiga Samantha Navarro me ha hablado mucho de él, y mi hija, que es una inquieta musical, pero hoy coincidimos los dos en un 300 a las 6 y media de la tarde. Yo venía sentada en el fondo con mi hija, escuchando en mi mp3 a Goyeneche con la orquesta de Stampone (por diosssssss!!!) y me pareció ver parada esa melena tan particular a pocos pasos de nosotras.
Mis amigos extranjeros no me creen mucho cuando yo les cuento estas cosas…pero a mi lo que me da es como un calorcito en el alma.
Cuando llegué a casa y me puse a buscar un a foto de Dani para ilustrar este comentario, encontré esto que él escribió como autobiograrfía y me gustó mucho:
Hola, soy Dani Umpi. Nací y viví hasta los dieciocho años en Tacuarembó, un paraje uruguayo muy caluroso. Quiero mucho a mis padres y a mi familia en general. Me eduqué en un colegio jesuita y después me fui a Montevideo a estudiar Publicidad y Arte. Elegí la carrera siguiendo un método no muy recomendable, que consiste en anotar en un papel todas las disciplinas que te gustaría estudiar y después elegir la carrera que incluya en sus planes de estudios la mayor cantidad de ellas. Tengo muchos amigos pero a veces me siento muy solo. Soy así, extremista, lo que no
quiere decir que sea bipolar. Suelo usar zapatos tres talles más grandes de lo que calzo, aunque sé que me traerá problemas de columna con los años. ¿Con cuántos
años? ¿Cómo saberlo? Ya cumplí treinta. Soy Tigre en el horóscopo chino, una de
las pocas cosas en las que creo y no me defrauda. Me llevo muy bien con gente que repara computadoras, o estudia ingeniería, aunque nunca pude aprender la tabla del siete. Eso es muy raro. También me llevo bien con las señoras de más de cuarenta, sobre todo si son divorciadas. No sé por qué, pero siento que nos entendemos a la perfección. No me llevo bien con gente muy moderna o muy drogada. Todos piensan que soy más freak de lo que aparento, pero en el fondo soy de lo más común y corriente. Vivo con un amigo que se llama Pepe y además de ser muy bueno, hace
una excelente selección musical. Por eso cada vez escucho menos mis discos. No tengo mascotas. Tuvimos una lagartija que se llamaba Cynthia Deportiva, pero un
día se hartó y se fue. No me llevo bien con los animales ni con los niños pequeños, exceptuando mi sobrino Bruno. Cuando era chico teníamos en el fondo de casa un perro que se llamaba Fiel. Era chiquito y no hacía mal a nadie, pero igual lo tenían atado. Por suerte estaba atado. Cuando me pedían que lo alimentase yo le tiraba los huesos desde lejos y después salía corriendo a encerrarme. Vivíamos en un barrio bastante pobre, después nos mudamos a una cooperativa de viviendas de maestros que era divina. Los dos barrios me gustan mucho y los visito cada vez que voy a Tacuarembó, aunque no conozca a los vecinos nuevos. No soy nostálgico, vengativo,
ni rencoroso, pero me acuerdo de todo. Me gusta tomar té fermentado con kombucha. No uso reloj. Amo Brasil. Me gusta cantar y escuchar cómo la gente conoce las canciones y las canta. Me gusta que me vaya bien artísticamente porque así mis padres tienen cosas lindas para comentar con sus amigos. A muchos de mis
amigos los conocí en internet cuando los chats no eran de levante. Mi mejor amigo
se llama Leandro, pero no nos vemos seguido. Cuando nos conocimos eramos católicos. No me gusta la gente arrogante, o los que tienen muchos sirvientes; debe ser porque soy un poco clasista. No fumo, ni me drogo, ni tomo alcohol. Soy bastante aburrido pero estoy todo el tiempo riéndome. Nunca sé cómo peinarme. Leo de a cuatro libros a la vez y se me entreveran las historias. Me gustan mucho los comics
de Neil Gaiman. Aunque algunos piensen lo contrario, soy una muy buena persona.
Mi objetivo en la vida es poder estar tranquilo. Hablo mucho tiempo por teléfono con mis abuelos. No me gusta el carnaval. Me gusta mucho la película “Atracción Fatal”.
No me gustan los ascensores sin espejos. No me gusta ver obras de arte que me hagan pensar. Estoy muy entusiasmado porque comenzaré a andar en parapente.
Mi libro de cabecera es Mujeres que aman demasiado de Robin Norwood. Estoy grabando un disco que se llamará “Perfecto” y que me gustaría que todos lo comprasen. Mi novela más reciente se llama Miss Tacuarembó. Trata sobre una
chica muy linda que no sabe valorar su talento, ni lo que posee y se boicotea todo
el tiempo. No me gusta cuando la gente se me acerca a decirme que se identifica
con el personaje. Me deja triste.
Jaime va a la misma peluquería que yo, y ahi nos encontramos el martes pasado cuando él empezaba sus recitales en el Solís. Como quien dice vecinos de palangana….je.
