YOU’VE GOT MAIL

Stella, yo, Isabel, Cecilia y Laura B.
Tenía 18 años. Viajé a Perú a ver a mi hermana que ya hacía más de un año se había tenido que ir de Uruguay. El pasaje lo pagó ella, ahorrando pesito a pesito haciendo traducciones. Yo llevaba mi guitarra envuelta en una bolsa de nylon, un bolson con pan casero, salame, vino casero…parecía Caperucita Roja…qué tiempos aquellos donde los aviones se caían en la cordillera y no se estrellaban contra los edificios…
Los amigos amparaban, recibían, paseaban a cada uno que iba llegando. Yo tengo puesto un poncho que pesaba una tonelada y que compré allá para mi heramana Carmen y que se lo he visto abrigando su cama todos estos años. Esto es en un lugar que se llama Ticlío. Creo que es el punto más alto de América Latina.
Me llegó por mail algunas décadas despues…Gracias Stella!
Octubre 26th, 2007 at 9:20 am
QUE INTERESANTE. Y SI TUVIERAN LA OPORTUNIDAD DE HACER EL MISMO PASEO, LAS MISMAS PERSONAS: HARÍAN LO MISMO QUE EN AQUEL MOMENTO? SUPONGO QUE LA RESPUESTA ES: SI. YA QUE SE LAS VE MUY CONTENTAS (CON FRIO PERO CONTENTA).
ENTONCES “EN ESENCIA” SEGUIMOS SIENDO LOS MISMOS AUNQUE PASE ALGUNA DECADA, O NO?
Noviembre 4th, 2007 at 8:11 pm
Hoy también los amigos siguen
recibiendo, paseando, amparándo,
al menos es por lo que brego, y ojalá esto
no cambie nunca! si bien hoy vivimos
una era de mucho individualismo,
si no tenemos amor, qué somos?
Caro
Noviembre 14th, 2007 at 11:40 pm
apoyo lo dicho por Carol… que alegría la de recibir a mi amiga de la infancia (y a una amiga de ella y a su hija además, que tanto oh!). Los países, los paisajes: son la gente!!