Archive for Diciembre, 2008
Sr. Intendente, protesto!

semaforo.jpg Vivo en el barrio Palermo hace casi 16 años.

Cuando nos mudamos a esta casa en medio de la manzana, mi hija estaba por empezar la escuela, yo andaba ya por mi segundo disco solista y la plata apenas me alcanzaba para andar en ómnibus.
Si hay algo difícil en la vida de un artista uruguayo, o de cualquiera que ejerce una “profesión liberal” como dice mi hermana, es encontrar el equilibrio entre lo posible y lo deseado.

Para mi que me crié frente a la rambla en Carrasco, tener el río cerca siempre fue vital. Por eso cuando encontré esta pequeña casa , sentí que estaba llegando a mi lugar.

Cerca del mar…como canta Rubén Olivera.

Fue mi mejor posibilidad de mantener el vínculo con la Rambla.

Gracias a esta decisión tomada hace ya tantos años, me hice amiga de las surestadas, de los mediodías tórridos y ventosos y de las caminatas tempraneras que me hacen sentir que soy dueña de una parte de Montevideo.

Lo de la “ciudadana ilustre” vino mucho después de elegir este barrio, esta ciudad para seguir creciendo.

Un poco antes vino mi posibilidad de tener un auto. Era un fusca celeste precioso, que ya no extraño porque volví a tener uno…esta vez verde luminoso.

Respeto la derecha, los semáforos y desde que hay radar, los límites de velocidad que la IMM marca.

Mi fusca nuevo viene de Canelones, y si los vientos me son propicios, esta semana estará empadronado en Montevideo como corresponde porque soy de las que cree que a veces hay que hacer sacrificios personales, para beneficio de todos.

Y con el auto vinieron las idas y venidas por la rambla a casa de mis padres.
Sin importarme si consume más o menos, si hay más transito o menos, siempre voy por la rambla. Es mi terapia, mi yoga, mi gurú…

Hacia Carrasco todo por la rambla. A lo sumo, si me gana la ansiedad por llegar, hago la cortada de Sarmiento. Pero eso casi nunca sucede.

A la vuelta, rigurosamente subo por Bulevar España para poder bajar por Sarmiento hasta la Rambla. Es un gusto que siempre me doy. Voy lentamente tratando de ver los Ginko que dan unas hojas tan divinas y de llegar a la Rambla cuando el semáforo está en rojo. Me detengo y miro ese inmenso mar que me está esperando y lo aislo de todo lo que lo rodea: gente, autos, lluvia, sol, nubes, viento, noche, día….Respiro hondo y agradezco haber encontrado un ritual que me tranquiliza y me da paz antes de llegar a mi casa.

Hace ya bastante tiempo, descubrí que habían puesto otro semáforo por Sarmiento, una cuadra antes de llegar a la rambla, más exactamente a la altura de los “helicópteros” del Parque Rodó. Me llamó la atención porque ahí no hay un cruce importante de calles, a lo sumo una cruzada peatonal…Pero bueno…cambia, todo cambia. Y si es para mejorar, bienvenido sea. No funcionó durante mucho tiempo y cuando empezó a hacerlo nunca estuvo en roja para mi…

Si el semáforo de Sarmiento y Julio Herrera y Reissig me daba paso, ese también lo hacía para mi más absoluta felicidad, porque eso quería decir que probablemente el semáforo de la rambla se pusiera en rojo y yo pudiera cumplir con mi ritual de “Respiro hondo y agradezco …”

Pero hace cosa de 15 días, una mano anónima (por lo menos para mi) cambió el circuito de esos semáforos entonces cuando el de Sarmiento yJulio Herrera y Reissig me habilita, el de los “helicópteros del Parque Rodó” me detiene, así que por ende, para mi mayor desgracia el de la rambla me recibe con una enorme y desagradable luz verde.

Es que soy la única que disfruta de ese ritual?

No hay otros que lo tenían incorporado en sus vidas sin siquiera percibirlo?

El que tomó esa decisión, le teme al mar?

No le gustan las surestadas?

Tiene otra rambla preferida?

No se dio cuenta que por ahí pasan miles de turistas que amarán nuestra ciudad mucho más si los recibe asi?

Es como invitar gente a tu casa y hacerla entrar por el baño…(espero que el Parque Rodó no se me ofenda, pero sinceramente, ante la magnificencia de la llegada a la Rambla, el Tren Fantasma, el Gusano Loco o los Helicópteros quedan a la altura de un baño de servicio…)

Por eso Sr. Intendente, le pido tome cartas en el asunto.

Sé que usted pensará que hay otros carriles para este tipo de planteos(descentralización y demases) pero vengo a ofrecerle mi “Ilustridad” si fuera necesario con tal de recuperar mi ritual.

NO TODO LO QUE RELUCE ES ORO