CLICK AQUÃ
Soy la tercera de tres hermanas. Cuando yo nacÃ, creo que en la casa de mis padres no habÃa cámara de fotos…sino, como puede ser que de una nena tan linda como fui sólo haya media docena de fotos en el album familiar????
Bueno, no vayan a creer que hubo muchas más de Cris o de Carmen, pero si hay bordadas por mi mamá, y coloreadas por el fotógrafo del barrio…
Por eso mi venganza fue hacerme artista y tener varios novios fotógrafos…Asà mi vida está retratada casi que paso a paso desde hace 30 años por gente que me ve más linda de lo que yo me siento…
Después vino Juan, que no es ni fotógrafo ni novio pero que recopiló con fermosura tanta foto…Ahi hay de todo un poco, algunas eran a color pero decidimos sumergirlas en un baño blanquinegro que las hace diferentes…
(Hace tanto que no escribo en este blog que ya ni me acuerdo como se pone un botoncito que diga clickleá acá)
contador de visitas
En plena adolescencia, mientras el liceo abrÃa para mà un mundo de posibilidades e intereses, apareció el fránces. Materia exótica que siempre daban profesoras amables y cultas que usaban “sacoche†para llevar los libros, comÃan “brioches†con el café en la bedelÃa y me hicieron amar a Brassens, las creppes y los buenos perfumes.
En verano, a la hora de la siesta traducÃa “Le petite prince†de una preciosa edición en francés que tenÃa mi hermana. Y si aparecÃa una guitarra en los encuentros con amigos, habÃa aprendido a tocar la de Françoise Hardy “Le premier bonheur du jour†o una que se llamaba “Si tu a besoin d’un ami†de Richard Antony.
TenÃa 15 años y me movÃan intereses amorosos más que vocacionales.
Pensaba que cantando en francés aquél que me gustaba se iba a fijar en mi,
y ni se me pasaba por la cabeza que algún dÃa, esa semillita tan bien plantada
por otros y regada por mà iba a abrirse en una rosa bella, perfumada y llena
de espinas que se llamó “Piafâ€.
Fueron meses de estudiar, aprender, imitar, sufrir y reÃrme de mi misma.
Cuando por fin, después de tanto esfuerzo propio y ajeno me subà al escenario para representar la vida de Piaf fue como abrir una puerta interior para dejar pasar mucho más que una hora y media de canciones y textos. SentÃa una revolución interna en cada función.
Las canciones venÃan a mi desde un rincón oscuro, de una memoria que no era solo mÃa. Pasaba por mi diafragma, mi pecho, mi garganta; salÃa por mi boca, pero la que sonaba en el monitor no era yo. La voz era más diáfana, más vibrante, nasal, aguda. Descubrà que podÃa cantar dÃa tras dÃa sin cansarme, sin sufrir.
Que esas canciones hacÃan un trabajo dentro de mà que yo no podÃa controlar pero que sin lugar a dudas me llevaban por un camino nuevo y gratificante.
Después de 6 meses cantando en francés no deseaba otra cosa que volver a mi viejo y querido repertorio de cantante popular. Año tras año se fueron sucediendo discos y espectáculos que quiero, que me hicieron crecer como persona y como artista, pero la Piaf aparecÃa cada tanto. Sobrevolaba mis repertorios y bajaba para cantar conmigo “L´hymne à l’amour†o “ La vie en roseâ€.
Dejó en mà el gusto por vestirme de negro, ciertos gestos con las manos y un color en la voz que sólo aparece cuando canto las canciones de Piaf.
(Con Andrés Bedó en un precioso piano de cola)

Por antonomasia parecerÃa ser que padre puede haber más de uno…
De la misma manera que tengo varios hombres en mi vida que dicen ser mi primer amor (la primera miradita, el primer beso en la mejilla y asà hasta el infinito de la imaginación), hay muchos que creen haber sido dueños de mi paternidad artÃstica.
Varios son los hombres (ninguna mujer me dijo jamás algo al respecto) que dicen haber sido mis mentores, mis guias, los que me dijeron “vos tenés que dedicarte a cantar”, los que crearon mi carrera, los que me dieron el empujon fundamental…
Inclusive hay gente como Sergio, comentarista de este blog que dejó su mensaje en el post anterior que dice lo siguiente:
“no te olvides que en el sucucho ese que te referis a chantclaire vos empezaste los dias martes gracias a tambaco asi que no seas desagradecida que ese sucucho como le decis vos te hizo conocerte chantclaire era la unica discoteca abierta de lunes a lunes”
Para Sergio seguramente, tocar en Chanteclair, me hizo más conocida que cantar en Rumbo, grabar con Jaime Roos o tener un disco de oro en el 90….
Puede ser.
Talvez yo no lo vea tan claramente y le pido disculpas si es asÃ.
Me acuerdo, eso sÃ, de que el escenario era minúsculo. Apenas cabÃamos todos tocando. También recuerdo que la última vez que tocamos ahà estaba lleno de marineros franceses. Que por supuesto estaban bastante borrachos y no entendÃan nada ni les importaba mucho lo qeu yo cantaba. Por suerte, estos señores estaban acompañados de sendas “mujeres de vida fácil” (si, fácil…quién inventó el término…un hombre?) que sà escuchaban,sà entendÃan y además de aplaudir a rabiar, los hacÃan callar para poder hacernos los coritos de Andenes por ejemplo…
Yo no me olvido de nada…
Algunas recuerdos tienen más importancia que otros…simplemente.
Gracias Dani por acudir en mi defensa nada menos que con un caballero armado como la RAE!!!

